Mi reloj
Mi reloj
Tengo un reloj que un buen día enmudeció. Así se quedó impasible estático sin siquiera un triste tic o un lejano tac.
Tengo un reloj que en las noches de perpetuo silencio llenaba con su compás mis pensamientos.
Es curioso mi reloj, hace unas semanas parecía que caminaba cojo, a trompicones entre las horas y los minutos, de unos días sin fin.
Es caprichoso mi reloj, que en ocasiones me mira con sorna, marcando las horas imposibles de un día que no trascurrió.
Mi reloj es increíble, tras aquel anodino día en que me privó de su inconstante sonar, hoy me doy cuenta de que lo vuelvo a escuchar.
Mi reloj es un portento, tras días callado, pensando en que ya era la hora de jubilarlo, ha vuelto a caminar.
Hoy su tictac resuena en la casa, ensordece mi silencio, trastoca mis pensamientos y aunque casi marque más de una hora adelantada, me alegra saber que no ha muerto.
Hoy su constante palpitar me ha recordado que aunque pase el tiempo, se detengan las ganas, a veces es necesario parar un eterno segundo para volver a disfrutar de cada hora con más pasión.
No sé cómo ha vuelto a la vida, qué energía extraña se ha apoderado de él, pero me ha dicho que es una alegría estar viva y poder volver a creer...
@FeliNogales

Comentarios
Publicar un comentario